Escuela de Animación Juvenil: una escuela sin aulas ni cátedras

"Les hemos visto caracterizados como apáticos y desentendidos frente a las circunstancias sociales que consideramos importantes para nosotros; como protagonistas de revoluciones culturales y sociales (iniciadores de nuevas modas y de movimientos sociales revolucionarios); como víctimas y victimarios en los conflictos sociales (sicarios y víctimas en las guerras del narcotráfico y la guerrilla contra el Estado); como gestores de cambios constitucionales (el movimiento juvenil de la séptima papeleta); y ahora como...", reflexiona Diego Alberto Ruiz. ¿Qué significa ser joven? ¿Quiénes son los jóvenes de Medellín?

Los jóvenes son, en los barrios de Medellín, importantes actores políticos y culturales y agentes de transformación social. Más allá de los límites de la edad, los jóvenes son personas de mirada abierta y visionaria, de espíritu fresco y enérgico. "Si se tiene en cuenta que las formas de organización y participación de los y las jóvenes de la ciudad varían de manera permanente, los conocimientos sobre esta población y las metodologías de intervención que se utilizan deben hacer lecturas constantes de las nuevas realidades" (Por qué existe la EAJ), de eso se percataron la Corporación Región, la Asociación Cristiana de Jóvenes, la Universidad Pontificia Bolivariana, COMFENALCO y Metrojuventud cuando en 1997 decidieron crear la Escuela de Animación Juvenil.

La Escuela de Animación Juvenil se pensó como una escuela itinerante, gitana, sin sede, que pudiera moverse en distintos espacios y contextos, sin amarrarse a un currículo estricto o a una rígida aula de clases. La Escuela de Animación Juvenil es un espacio para todos aquellos adultos que acompañen trabajos sociales, políticos y culturales con los jóvenes, y así mismo para aquellos jóvenes que trabajan con sus pares o con chicos más pequeños.

"Trabajar por y con la juventud de Medellín es importante, dado su protagonismo en las dinámicas socioculturales; su creciente participación en las decisiones públicas, sus niveles de organización y conciencia ha hecho que los gobiernos y los adultos que están a su alrededor se pregunten por las formas más adecuadas de interactuar con ellos, permitiéndoles ser, hacer y convivir en una perspectiva de reconocimiento cada vez más democrática."

"La idea es que los jóvenes contribuyan a transformar su territorio y que confrontemos con ellos los valores tradicionales que aprenden de sus padres y abuelos, y que no necesariamente son buenos", afirma Juan Fernando Vélez, investigador de la Corporación Región quien fuera docente de la Escuela de Animación Juvenil. Para Vélez lo más importante de trabajar con jóvenes es entender que "no somos nosotros quienes les llevamos a los jóvenes el conocimiento. No somos aquellos que saben sino que estamos ahí para construir juntos".

Corporación Región contribuyó a la Escuela de Animación Juvenil con recursos humanos y logísticos desde la creación de ésta en 1997 hasta 2011. La Escuela funciona hasta la fecha y ofrece programas de formación como diplomados dirigidos a jóvenes y adultos que trabajan con jóvenes, cursos de corta duración, talleres, encuentros de intercambio formativo y seminarios en temas relacionados con la juventud.

Desde el 2002, la Escuela de Animación Juvenil se convirtió en uno de los mecanismos para la implementación de las políticas públicas de juventud, pues fortalece el sistema de formación juvenil en la ciudad. Con una metodología de aprender-haciendo en relación con los otros, la EAJ ha formado y seguirá formando líderes juveniles para la transformación de Medellín.