Nuestro Plan es la Paz

Experiencias de Paz

Reconocemos una larga historia de construcción de paz en los territorios; han sido años de resistencia, de búsqueda de alternativas y de salidas a los conflictos; creemos profundamente en la capacidad de la sociedad para organizarse en pro de un mejor vivir. Por ello, en esta sección, queremos destacar esas experiencias que, históricamente, ha contribuido a la paz territorial.


Viernes, 28 Octubre 2016 07:43

“Compartimos y nos hacemos fuertes”

Agencia Confiar en Villa Guadalupe Agencia Confiar en Villa Guadalupe Foto: Cortesía Convivamos

“… desde la solidaridad se puede emprender una forma de organización económica, en la cual despleguemos la energía comunitaria en la realización de relaciones económicas de cooperación, reciprocidad, comensalidad y donación para el logro de objetivos comunes…”

Gonzalo Pérez Valencia

Por: Jenny Giraldo García*
Alejandro López Carmona**

El calendario marcaba el año 1972 cuando 33 trabajadores del taller número 600 de la ensambladora Sofasa dieron origen a lo que hoy conocemos como Confiar Cooperativa Financiera. Tras varios intentos por encender motores y echar a rodar la idea, apoyados en una petición de su pliego, con la respuesta positiva –aunque dilatada– de la empresa (que aportaría 5000 pesos) y con el respaldo del sindicato, finalmente apretaron tuercas para que Cootrasofasa fuera una realidad. Un nacimiento que, a pesar de las dificultades y tensiones, estuvo cargado de sueños, ilusiones y expectativas por aportar a la construcción de mejores condiciones de vida para los trabajadores de la empresa.

Sus primeros pasos estuvieron ligados al sindicato; el primer espacio para su funcionamiento fue el mismo de Sintrasofasa y las relaciones de solidaridad y reciprocidad fueron importantes en ese origen, pues sostenían la labor cooperativa y solidaria unida a las luchas de los trabajadores y al reconocimiento de las necesidades de las comunidades que tradicionalmente han estado marginadas de los grandes circuitos de producción y consumo. Pero en una de las arremetidas contra los empleados la Cooperativa se vio golpeada por la salida de los obreros y, en consecuencia, por su retiro. Este cambio, sumado a diversas condiciones que se presentaron, llevaron poco a poco a la apertura de la Cooperativa, dando el tránsito a lo que sería Cootrasofasa Caja Cooperativa de Trabajadores; luego, Confiar Caja Cooperativa y hoy, Confiar Cooperativa Financiera.

En este proceso se ha mantenido una relación con los sectores obreros, sindicales, comunitarios y sectores sociales organizados, como entidades culturales, ambientales y defensoras de derechos humanos, reconociendo en ese vínculo unas raíces profundas que creen en el trabajo colectivo como fuerza creadora y constructora de esperanza. Si bien en sus inicios Cootrasofasa no se planteaba el cooperativismo como camino para un desarrollo alternativo de las comunidades, hoy se reconoce en la intermediación financiera solidaria una forma de posibilitar mejores condiciones de vida, acceso e inclusión para sectores excluidos y en la generación de excedentes cooperativos la oportunidad de sostener y profundizar este proyecto. La apuesta de Confiar se traduce en tasas adecuadas para las comunidades a las que se quiere llegar, una oferta de servicios y productos pensados para las poblaciones con las que se integra y la aplicación de sus excedentes con perspectivas de desarrollo solidario territorial. De igual forma, la apuesta económica se concreta en una empresa de propiedad colectiva que democratiza la relación de las personas asociadas con la toma de decisiones frente a la Cooperativa.

Uno de los proyectos que Confiar ha impulsado desde hace 13 años es Fomentamos, una corporación dedicada a otorgar microcréditos a personas que no tienen acceso al sistema financiero. Se trata de préstamos para suplir necesidades como las de Gladis Eugenia, que hace arepas en su casa; don Sergio, que vende frutas cerca de la estación del Metro o Floricel que tiene una panadería en su propia casa. Son préstamos que no superan los 300 mil pesos y en los que la garantía de pago es el otro. Así funcionan los Círculos Solidarios, grupos de aproximadamente 20 personas en los que cada integrante es el fiador de los demás; estos círculos son, además de respaldos financieros, espacios de encuentro que posibilitan el tejido social y la confianza. Tres datos que vale la pena destacar: primero, que el 75% de sus integrantes son madres cabeza de hogar. Segundo, que hoy se suma más dinero en ahorros que en préstamos, porque quienes hacen parte de este proyecto han aprendido que no se trata sólo de pagar las deudas sino de hacerse a su propio capital. Tercero, que esta ha sido una estrategia efectiva para combatir métodos como el gota a gota o el pagadiario1, que representa una amenaza para la economía y la dignidad de los más pobres.

 

“Podrían ser muchas historias…”

Villa Guadalupe es uno de los barrios de Medellín en los que se han puesto en marcha los Círculos Solidarios de Fomentamos. En la esquina del parque está la agencia de Confiar Cooperativa Financiera, que llegó allí hace nueve años y se asentó “como una bandera de libertad y autonomía”, como dice Oswaldo León Gómez, gerente de Confiar. Y es que una de las apuestas claves de la Cooperativa para aportar a la construcción de paz es el trabajo en los territorios, con reconocimiento pleno de sus necesidades y posibilidades, procurando tejidos con las organizaciones de los barrios y generando lazos de confianza con sus vecinos. Dos razones llevaron a Confiar a hacer presencia en barrios como San Javier, Moravia, Barrio Antioquia o Villa Guadalupe: primero, llegar a sectores populares habitados por personas que no son clientes para un banco cualquiera; segundo, reconocer que, si bien las cooperativas nacieron alrededor del mundo del trabajo, esas formas laborales se han modificado significativamente y hoy, con el comercio informal y eso que llaman el ‘rebusque’, se ha ido a las comunidades, a los barrios, a las casas de la gente.

Las historias de Norela Ruiz Salazar y de Nuri Martínez Urrego se unen en este barrio. Norela ha vivido toda su vida en Villa Guadalupe, Nuri llegó a esta agencia hace tres años. Ambas han hecho parte de Fomentamos, Norela es de la junta directiva y Nuri fue promotora cuando este proyecto inició. Para Norela, la llegada de Confiar ha significado, entre otras, el crecimiento de la microempresa de su familia, Confecciones Rosalba Salazar. Nuri, como directora de la agencia, ha visto esta transformación: “Es muy bonito ver cómo una empresa pequeña termina de formalizarse, ahora es una empresa legalmente constituida, generan empleo con todas las prestaciones y todos los derechos laborales que las personas tienen, y, como cualquier empresa, pagan la nómina por la banca virtual, a través de esa nómina motivan a las personas a que se asocien y tengan todos los beneficios y servicios de Confiar”. De esta experiencia, además, Norela destaca que “casi todas las personas que trabajan con nosotros viven en la misma cuadra o a la vuelta o más allacito, con esa plata que se ganan se invierte en el mismo barrio y se estimula la economía del territorio”. Y, por otro lado, la capacidad de la empresa ha aumentado significativamente. “El primer préstamo que hicimos fue de tres millones, en otra entidad, y casi no terminamos de pagar. El último que hicimos en Confiar fue de veinte millones”. Así, el espacio y las condiciones de trabajo se han hecho más dignas y más amables para el grupo de mujeres, que día a día, también confeccionan sus sueños en este taller.

En la reafirmación de ese tejido social y comunitario, que propicia la participación de las comunidades, es inimaginable esta Cooperativa trabajando sola. El vínculo con organizaciones amigas es fundamental para el logro de sus objetivos, y en el caso de Villa Guadalupe su gran aliada es Convivamos2, con la que ha trabajado decididamente por la defensa del territorio, el acceso a la educación, los procesos organizativos y, por supuesto, la consolidación de una economía solidaria; “compartimos y nos hacemos más fuertes”, así describe Norela esta relación.

“Podrían ser muchas historias, porque son muchos años en este camino”, dice Norela al hablar de su experiencia familiar; además, son ya 1700 personas asociadas, pero en suma, como dice ella, “ustedes no se imaginan, porque les puede parecer una bobada, lo que significa que la gente de aquí tenga una tarjeta y que le pueda decir a otro: ‘consigname en Confiar’”. Tener una agencia en la esquina del parque del barrio es una respuesta a la exclusión económica y a la inequidad, causas innegables de diversas manifestaciones de la violencia en los barrios de esta ciudad. Y el cajero, como bien comenta Oswaldo, es una expresión del capital, claro, pero su sentido en este tipo de comunidades se relaciona con la inclusión y hasta con la dignidad.

Confiar, a lo largo de su historia, no ha perdido de vista que generar alternativas al modelo económico dominante y recuperar formas solidarias de consumo e intercambio de bienes es posibilitar ambientes favorables a la construcción de paz, pues entre los efectos de sus acciones se cuentan la inclusión, el mejoramiento de la calidad de vida, la creación de oportunidades, el fortalecimiento de lazos y tejido social, el reconocimiento del valor de cada uno de los territorios y, en últimas, una red de confianzas que hacen posible vivir mejor, creer en el otro, tener esperanzas y soñar con una sociedad más justa y equitativa.

 

Autores

* Jenny Giraldo García
Comunicadora Social – Periodista (Universidad de Antioquia), egresada de la maestría en Estudios Humanísticos (Eafit)
Comunicadora del proyecto Fortaleciendo Ciudadanía para la Paz y comunicadora institucional de la Corporación Región.

** Alejandro López Carmona
Economista y magíster en Historia (Universidad Nacional)
Director de la Fundación Confiar, miembro fundador de la Corporación Cultural Estanislao Zuleta

 

Referencias

• Informe de Gestión Confiar Cooperativa Financiera. 2014.
• Informe de Gestión Corporación Fomentamos. 2014.
• Una historia de Confiar. 25 años de la Cooperativa. 1999.

 



1El “pagadiario” es un sistema de préstamos ilegal que entrega dinero sin tantas condiciones como un banco o una cooperativa, pero que tiene altísimas tasas de interés y cuyas cuotas se pagan diariamente. En Medellín, este sistema suele ser manejado por bandas delincuenciales, que también acuden a métodos violentos para cobrar. (El Espectador, 21 de junio de 2009)

2Convivamos es una organización ubicada en Villa Guadalupe, zona nororiental del Medellín, comuna 1, que busca contribuir al fortalecimiento del movimiento comunitario en la zona nororiental y la ciudad de Medellín, posicionando un enfoque de desarrollo local y derechos humanos, que aporte en la construcción de relaciones de justicia social y de género, a través de la articulación de organizaciones de carácter popular, que propendan por la transformación social para la vida digna. (convivamos.org)


Valle de Aburrá
Plan Institucional
 
Ciudadanía para la Paz
Ciudadanía para la Paz
 
Experiencias de Paz
Experiencias de Paz