Medellín, 4 de junio de 2020
Señor
DANIEL QUINTERO
Alcalde de Medellín
Señores
Concejo de Medellín
Cordial saludo.
El Museo Casa de la Memoria fue el resultado de la persistencia de las organizaciones de víctimas para reclamar un lugar público por sus memorias en la ciudad. Una reivindicación acompañada por organizaciones sociales, de derechos humanos, académicas, entre otras, convencidas de que una violencia como la vivida en este país y en esta ciudad, sólo sería posible tramitarla si estas memorias hacían parte de la historia colectiva. Y tuvo eco en una administración que dio un lugar central a las víctimas y a sus demandas de atención y reparación integral (Salazar, 2008-2011). De esta forma, el Museo Casa De la Memoria (MCM) nació como un proyecto de ciudad participativo que pasó de “Un salón de Memoria” a un Museo con una dimensión totalmente articulado a un horizonte de paz y reconciliación.
Esta semana se conoció que el usted pidió la renuncia a la directora, Cathalina Sánchez quien venía ejerciendo este cargo desde el 2019. Recibimos esta noticia con sorpresa y pesar, pues reconocemos en su gestión no solo idoneidad, eficacia y un alto compromiso con la paz, sino especialmente, una decisión firme en reabrir las puertas de esta casa a las víctimas, a las organizaciones, al diálogo social; algo que se había perdido durante la anterior administración, lacerando profundamente el sentido público de este espacio. Por eso sentimos que esta renuncia es una gran pérdida para el MCM y para la ciudad.
La solicitud de su renuncia ocurre además, justo después de aprobado el Plan de Desarrollo Medellín Futuro, un plan en el que no sólo se rebaja la asignación presupuestal con la que se presentó la propuesta inicial, sino que no se contempló la culminación de la obra (Fase2), un tema que fue anunciado con bombos y platillos durante la administración de Federico Gutiérrez, como parte del proyecto Medellín abraza su historia, pero en el que no hubo ningún avance. Y al parecer, ahora tampoco lo habrá. Desde el momento en que conocimos estas situaciones con el anteproyecto del Plan de Desarrollo, las distintas organizaciones firmantes adelantamos acciones, señalando las implicaciones que tendría para la ciudad el debilitamiento de este espacio de ciudad.
Todo gobernante tiene derecho a conformar sus equipos de trabajo, eso lo sabemos. Pero nos preocupa hondamente que en los temas de la paz, de las víctimas y de la reconciliación, la calidad y la trayectoria de los servidores públicos no sea tenida en cuenta en adelante y se vea afectado el enfoque y las posibilidades de desarrollo misional del Museo, en un momento en el que las disputas por la memoria ocupan un lugar central en la agenda de paz. Señor alcalde: usted se la jugó abiertamente por el acuerdo de paz, sabe que este es un tema neurálgico para el presente y el futuro de país y la ciudad. El Museo Casa de la memoria fue una apuesta visionaria y pionera en el país y por eso lo que suceda con él trasciende las fronteras la ciudad. Las organizaciones y personas firmantes le pedimos preservar el Museo Casa de la Memoria como lo que es: un proyecto colectivo de la ciudad, una pieza fundamental en el camino de la paz y la reconciliación.
Por la importancia de quien dirija una institución como el Museo Casa de la Memoria, le pedimos que dé a conocer públicamente el perfil de este cargo, que se garantice trasparencia e idoneidad y que se cree un mecanismo para escuchar las propuestas de organizaciones sociales, académicas y de víctimas que hemos ayudado a construir este proyecto y llevamos décadas trabajando por la memoria, la paz y la reconciliación. Adicionalmente, que aumente el presupuesto de tal modo que pueda cumplir con su misión y se incluyan recursos para la terminación de la obra, tal y como se propuso en el debate electoral.