Pasando por el cuerpo

Corporación Región-noticias

Con el proposito de mejorar las dinámicas y prácticas de aula, un grupo de 30 docentes en los municipios de Ayapel, Montelíbano, Puerto Libertador y Tierralta, participaron en un proceso formativo centrado en el juego teatral como herramienta pedagógica para la construcción de paz.

Defender la educación pública: un deber moral inaplazable

Corporación Región-Editorial

Las familias, las organizaciones de la sociedad civil, los sectores políticos, la empresas, la sociedad en general estamos llamadas a rodear, acompañar y promover la defensa de la educación como un derecho fundamental a lo largo de la vida, desde la educación inicial hasta la educación superior, con recursos suficientes, con autonomía y libertad para seguir aportando a la construcción de un país en paz.

El deber de la memoria debe preservarse

Corporación Región-Editorial

Las nominaciones a la dirección del Centro Nacional de Memoria Histórica, en remplazo de Gonzalo Sánchez, dan cuenta de que la memoria es, para un sector de la sociedad, un nuevo campo de batalla. Postular personas sin idoneidad académica, con ánimos revanchistas que desconozcan el valor de lo construido, es hoy una amenaza real.

La mejor esquina: ¿ingenuidad o negligencia?

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Dos décadas después de haber formulado una Visión para Antioquia, conviene revisar qué ha pasado en la región y qué tanto avanzamos en la materialización de los ambiciosos atributos con los que engalanamos tal sueño colectivo. Como recordarán, la primera parte de la pregunta que sirve de título a este ensayo, sintetizó el resultado del inédito proceso de construcción social. La disyunción que sigue a los dos puntos resume la opinión del autor. Según tal visión, en el 2020 Antioquia sería “justa, pacífica, educada, pujante y en armonía con la naturaleza”. Transcurridos veinte años de imaginar ese luminoso futuro, y dibujado tan radiante y promisorio paisaje, los datos disponibles muestran una gran distancia entre el sueño y la realidad. Aunque no abundan los indicadores que den cuenta de tales asuntos, estando incompletas la mayoría de las series de tiempo, si tomamos un período suficientemente amplio, las cifras no son muy auspiciosas. Recientemente se ha reunido evidencia relacionada con los objetivos que nos propusimos alcanzar: La pregunta concluyente que se impone, luego de esta breve descripción de lo que ocurre en el territorio metropolitano y en la región antioqueña, es si fuimos ingenuos en la prospectiva que originó la visión o no hicimos las tareas necesarias para materializar tales atributos. Confeccionamos un verso y nos sentamos a esperar que se hiciera realidad por arte de birlibirloque. Como dicho encantamiento no se hizo carne, henos aquí en una situación muy lejana de la aspiración social que en su momento generó tantas ilusiones. Realizado ese primer ejercicio, abandonamos cualquier preocupación por el futuro y ahora somos una sociedad huérfana de sueños comunes y de propuestas de largo aliento. Muchas lecciones se podrán extraer de este experimento fallido, tanto respecto de las características del proceso que lo originó como del rol que tendríamos que haber jugado individual y colectivamente, para no lamentarnos hoy de tan paupérrimos resultados. Ciertamente no bastaba con soñar un futuro radiante, pues la sola inercia no generaría nunca las modificaciones radicales requeridas en tantos ámbitos del desarrollo territorial. Otro será el lugar y el momento para intentar dilucidar el dilema planteado en el título. Pero, por ahora, queda claro que las altisonantes transformaciones que algunos anunciaron fueron un ruido mediático del que sólo quedan apenas, ecos remotos.

De Colombia a Perú por el qhapaq ñan

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El Camino Inca o Qhapaq Ñan, en quechua, se tejió hace un centenar de años por los Incas al unir un sistema de caminos por la Cordillera de los Andes partiendo de Perú y llegando a Colombia, lo que dio paso a extraordinarias alianzas comerciales y culturales.

“Si Medellín no logra reconciliarse, no habrá reconciliación en el país”

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Para que Medellín avance en este camino es necesario reconocer que hoy somos una ciudad fracturada, escindida, polarizada. Necesitamos tender puentes, activar diálogos difíciles pero posibles. Hemos liderado en buena medida las dinámicas del conflicto armado, somos la tierra que vio nacer sus más poderosos protagonistas y sus miles de víctimas. En medio de esto, contamos también con una serie de experiencias de resistencias, de iniciativas de paz que, desde los barrios, las instituciones, el arte y la cultura nos han enseñado otras gramáticas.

¡Que la seguridad no nos cueste la vida!

Corporación Región-Editorial

Esta ciudad tiene un invaluable acumulado de experiencias de convivencia y alternativas de cuidado construidas por décadas por organizaciones sociales que deberían ser reconocidas y fortalecidas.

Versalles abre sus puertas a la inclusión con su carta en braille

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El desarrollo de comercios accesibles para las personas con discapacidad permite materializar el derecho que estas personas tienen a acceder en igualdad de condiciones a los espacios y servicios de la ciudad, pudiendo de manera autónoma participar de la vida social de la misma.

Paz, memoria y reconciliación en San Carlos

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Con el objetivo de “empoderar 120 mujeres y jóvenes rurales de las zonas cafeteras del Municipio de San Carlos, mediante el fortalecimiento productivo, el aumento de su participación e incidencia en el desarrollo y la apropiación de su rol como constructores de paz, memoria y reconciliación en el Municipio de San Carlos, nace el proyecto “Acompañamiento social para la reconstrucción de memoria histórica de la vida de las comunidades y de los hechos causados por el conflicto en el municipio de San Carlos, Antioquia”, financiado por la Asociación Nacional de Cafeteros de Colombia y ACDI/VOCA El proceso se desarrolla con 120 mujeres y jóvenes, trabajando en grupos de 30 personas, con quienes se realiza un proceso formativo centrado en temas de Memoria, Paz y reconciliación. Adicionalmente, el proceso contempla el acompañamiento social a las 120 familias de las y los participantes. Para esta estrategia se diseñó una bitácora en donde se incentiva a los y las participantes a que plasmen allí algún aspecto de sus reflexiones, memorias, afectaciones, sueños y perspectivas de futuro, también aspectos de las memorias familiares y comunitarias. Las bitácoras son el medio para conocer a las personas participantes y sus familias, comprender las principales afectaciones y huellas que ha dejado el conflicto, las perspectivas de futuro y los aportes a la construcción de paz. La metodología empleada en el proceso formativo ha impulsado acciones y sensaciones de convivencia, solidaridad y respeto, fortaleciendo vínculos y lazos de confianza que se habían roto como efecto de las violencias; esto se ve materializado en el proceso de diligenciamiento de las bitácoras, en donde se han vinculado otras personas, por ejemplo miembros de la familia y vecinos. La bitácora Por los Surcos de La Memoria ha sido una motivación para las personas que participan en el proceso, a partir de la reconstrucción de relatos autobiográficos se empieza a recuperar las memorias de la tradición campesina y cafetera, que fortalece los procesos de identidad y de apropiación del campo. Los relatos socializados hasta ahora han evidenciado la importancia del hogar, la tierra, el cultivo y la vida campesina, como la memoria que se quiere visibilizar y construir. Con este proceso se ha avanzado en la reflexión alrededor de la memoria, como un proceso amplio, plural y dinámico, que no solamente se reconstruye desde las memorias del dolor y el sufrimiento, sino desde la resistencia, la vida cotidiana y la proyección hacia el futuro. En términos de Todorov, se está transitando de una memoria literal, a una memoria ejemplar.