Reconstruir las comunidades afectadas y proteger el Estado Social de Derecho

El deterioro de la democracia que tanto temimos hace unos meses ya no es un riesgo potencial; empieza a materializarse en símbolos y declaraciones que desafían el Estado Social de Derecho. Esto se evidencia en acciones gubernamentales que desconocen la neutralidad religiosa, restringen derechos fundamentales y omiten los lineamientos internacionales de protección a niños y NIÑAS víctimas de la guerra. Asimismo, asistimos a dinámicas que tensionan la separación de poderes, pretenden anular el pluralismo, buscan limitar la libertad de prensa y debilitan los controles institucionales.